martes, 13 de mayo de 2014

"Bolívar en Trujillo y su influencia para Venezuela" 

La trayectoria histórica del Libertador Simón Bolívar y sus campañas militares, lo hicieron llegar a lugares alejados se su suelo natal, como el caso de su adolescencia, momento en el cual viajó al continente europeo con fines educativos. Las campañas militares en el Sur de América que concretaría la Libertad de diversos territorios ocupados y gobernados por tropas realistas. Al igual que su estancia en el caribe, donde redactó su famosa carta de Jamaica.

Ahora bien, en el plano nacional el libertador dispensó varios recorridos en lo largo y ancho del territorio. La mayoría de estos recorridos están vinculados con el accionar militar de Bolívar.
En el caso concreto del estado Trujillo, este fue visitado por el Libertador Simón Bolívar en Cuatro oportunidades, todas ellas como consecuencia de sus acciones militares en pro de la libertad de la nación. Las estadías del libertador en suelo trujillano fueron en las fechas siguientes:


Primera visita
El 14 de Junio, llega a la ciudad de Trujillo con la Comandancia del Ejército Libertador, el Libertador es recibido en la ciudad Trujillo por la Vanguardia, que se encontraba desde el 9 de Junio en la ciudad Capital.
Durante el tránsito de la campaña admirable, Bolívar pasa por Trujillo, encontrando en dicha ciudad apoyo a su causa. El Libertador se hospeda en la casa de Don Jacobo Antonio Roth, (comerciante caraqueño de origen escocés que echó raíces en Trujillo a finales del siglo XVIII) y en esta el ya denominado Libertador, Simón Bolívar (1813) redacta y firma, La Proclama de Guerra a Muerte”.


Segunda visita
Llega con la Vanguardia, Retaguardia y Comandancia del Ejército Libertador a la ciudad de Trujillo, el 7 de Octubre de 1820.
Durante esta visita se redacta y se firma en suelo trujillano los Tratados de Armisticio y de Regularización de la Guerra, ratificado por Simón Bolívar y Pablo Morillo como líderes de las naciones que representaban el 21 de noviembre de1820 en la población de Santa Ana estado Trujillo.

Por otra parte se debe señalar, que aunque el origen del Derecho Internacional Humanitario se remonta a las normas establecidas por las civilizaciones antiguas al igual que las principales religiones, el más importante antecedente del DIH actual es el Tratado de Armisticio y el Tratado de Regularización de la Guerra, suscritos ambos en la ciudad de Trujillo el 26 de noviembre de 1820 y ratificados un día después, el 27 del mismo mes y año en la población de Santa Ana, perteneciente para la fecha en cuestión a la provincia de Trujillo (actual estado Trujillo), por las autoridades del entonces gobierno de La Gran Colombia en la figura del Libertador Simón Bolívar y el Jefe de las fuerzas expedicionarias de la Corona española Pablo Morillo.
Dicho tratado fue suscrito en el marco del conflicto de la Independencia, siendo el primero en su género en el hemisferio occidental. A partir de entonces, en el siglo XIX, los Estados han aceptado un conjunto de normas basadas en la amarga experiencia de la guerra moderna.


Monumento Conmemorativo al Abrazo entre Bolívar y Morillo, Santa Ana estado Trujillo



Tercera visita: marzo de 1821
En lo relativo al tercer encuentro de Bolívar y la ciudad de Trujillo, se genera un acontecimiento de  suma importancia para la causa independentista de la época, esta no es más que las conversaciones entre el Libertador Simón Bolívar y el Obispo de Mérida Lasso de La Vega, en marzo de 1821. Este encuentro tiene una importancia extraordinaria para la patria y la iglesia, ya que en ese momento se inician los trámites para una digna relación entre estos dos importantes entes. Siendo el espacio escogido para tal conversación la iglesia catedral de la ciudad de Trujillo. Por tal motivo, la Iglesia de Trujillo se da el lujo de proclamar a toda Venezuela, que tiene el honor de ser la primera institución católica en respaldar las buenas relaciones entre la iglesia y el proceso independentista por el que atravesaba la nación.

 Cuarta visita: finales de agosto de 1821
En lo que respecta a la cuarta y última visita de Bolívar a la ciudad de Trujillo, se puede decir que este redactó y envió correspondencia al general José de San Martin, con el fin de proponer la unión entre los ejércitos del sur y los de Colombia. Elemento que es de suma importancia pues se buscaba en ese momento histórico y desde nuestro estado Trujillo la integración de los diversos países en torno a la libertad de los mismos

Es de señalar que el actual Centro de Historia del estado Trujillo, histórica casona de la época colonial, fue la que acogió al Libertador en las cuatro visitas que este realizó a la ciudad de Trujillo, porque la ciudad, y sus alrededores fueron escenario vivo de importantes acontecimientos de la historia nacional, como los ya referido y otros tantos.
Finalmente y por las razones expuesta las visitas, las estadías o sencillamente el tránsito de tan insigne y magnánimo hombre “El Libertador Simón Bolívar”, por suelo trujillano, representó y representa aun en la actualidad un conjunto de acontecimientos de gran significancia para la consolidación de la república. No obstante, debemos tener en cuenta que la historia no debe limitarse al estudio de lo nacional, puesto que en cada región de Venezuela se ha generado desde mucho tiempo atrás un cúmulo de historias que bien vale la pena investigar, estudiar y rescatar del olvido en que se han sumido por la ignominia de los pueblos que las relegan al olvido. Queda aquí, un testimonio de que en Trujillo si hay historia y que la misma es importante y trascedente para toda la nación venezolana. 

Cuadro representativo de la Firma de la Proclama de Guerra a Muerte 15 de junio de 1813
Autor: Ivan Belsky
Lugar de Exhibición: Centro de Historia del estado Trujillo 

Proclama de Guerra a Muerte (Trujillo 15 de junio de 1813)

Simón Bolívar, Brigadier de la Unión, General en Jefe del Ejército del Norte, Libertador de Venezuela.
A sus conciudadanos Venezolanos:
Un ejército de hermanos, enviado por el Soberano Congreso de la Nueva Granada, ha venido a libertaros, y ya lo tenéis en medio de vosotros, después de haber expulsado a los opresores de las Provincias de Mérida y Trujillo.
Nosotros somos enviados a destruir a los españoles, a proteger a los americanos y establecer los gobiernos republicanos que formaban la Confederación de Venezuela. Los Estados que cubren nuestras armas están regidos nuevamente por sus antiguas constituciones y magistrados, gozando plenamente de su libertad e independencia; porque nuestra misión sólo se dirige a romper las cadenas de la servidumbre que agobian todavía a algunos de nuestros pueblos, sin pretender dar leyes ni ejercer actos de dominio, a que el derecho de la guerra podría autorizar.
Tocados de vuestros infortunios, no hemos podido ver con indiferencia las aflicciones que os hacían experimentar los bárbaros españoles, que os han aniquilado con la rapiña y os han destruido con la muerte; que han violado los derechos sagrados de las gentes; que han infringido las capitulaciones y los tratados más solemnes; y en fin han cometido todos los crímenes, reduciendo la República de Venezuela a la más espantosa desolación. Así, pues, la justicia exige la vindicta, y la necesidad nos obliga a tomarla. Que desaparezcan para siempre del suelo colombiano los monstruos que lo infestan y han cubierto de sangre; que su escarmiento sea igual a la enormidad de su perfidia, para lavar de este modo la mancha de nuestra ignominia y mostrar a las naciones del universo que no se ofende impunemente a los hijos de América.
A pesar de nuestros justos resentimientos contra los inicuos españoles, nuestro magnánimo corazón se digna, aún, a abrirles por última vez una vía a la conciliación y a la amistad; todavía se les invita a vivir entre nosotros pacíficamente, si detestando sus crímenes y convirtiéndose de buena fe, cooperan con nosotros a la destrucción del gobierno intruso de la España y al restablecimiento de la República de Venezuela.
Todo español que no conspire contra la tiranía en favor de la justa causa por los medios más activos y eficaces, será tenido por enemigo y castigado como traidor a la patria, y por consecuencia será irremisiblemente pasado por las armas. Por el contrario, se concede un indulto general y absoluto a los que pasen a nuestro ejército con sus armas o sin ellas; a los que presten sus auxilios a los buenos ciudadanos que se están esforzando por sacudir el yugo de la tiranía. Se conservarán en sus empleos y destinos a los oficiales de guerra y magistrados civiles que proclamen el Gobierno de Venezuela y se unan a nosotros; en una palabra, los españoles que hagan señalados servicios al Estado serán reputados y tratados como americanos.
Y vosotros, americanos, que el error o la perfidia os ha extraviado de la senda de la justicia, sabed que vuestros hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestros descarríos, en la íntima persuasión de que vosotros no podéis ser culpables y que sólo la ceguedad e ignorancia en que os han tenido hasta el presente los autores de vuestros crímenes, han podido induciros a ellos. No temáis la espada que viene a vengaros y a cortar los lazos ignominiosos con que os ligan a su suerte vuestros verdugos. Contad con una inmunidad absoluta en vuestro honor, vida y propiedades; el solo título de Americanos será vuestra garantía y salvaguardia. Nuestras armas han venido a protegeros, y no se emplearán jamás contra uno solo de vuestros hermanos.
Esta amnistía se extiende hasta los mismos traidores que más recientemente hayan cometido actos de felonía; y será tan religiosamente cumplida que ninguna razón, causa o pretexto será suficiente para obligarnos a quebrantar nuestra oferta, por grandes y extraordinarios que sean los motivos que nos deis para excitar nuestra animadversión.
Españoles y canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de la América. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables.
Cuartel General de Trujillo, 15 de junio de 1813. Simón Bolívar.


Armisticio y Regularización del Guerra Trujillo 26 y 27 de Noviembre de 1820

 El pueblo de la República de Colombia, comprendida por Venezuela y la Nueva Granada, vio salir el sol para iluminar los sombríos senderos de un territorio desolado por los estragos de la guerra.

La lucha encarnada entre hermanos llenó los caminos de nuestra nación con ríos de sangre y con los lamentos de los sobrevivientes que como cantos espectrales recorrieron las noches tenebrosas en la tierra de nadie. Ante el trágico panorama, los líderes de la revolución finalmente atendieron al clamor de los habitantes de una nación que rogó todos los días por la llegada de la paz y así poder dar inicio a la reconstrucción.

Encuentro en Trujillo
La población de Santa Ana estado Trujillo fue el escenario donde nuestro Libertador y presidente de Colombia, Simón Bolívar,  sostuvo un encuentro con el general en jefe del ejército español, capitán Pablo Morillo, para suscribir el Tratado sobre Regularización de la Guerra, que recoge el resultado de las discusiones de los generales sobre el armisticio. El tratado en sus inicios tendría vigencia de seis meses.

La guerra entre España y Colombia se hará como la hacen los pueblos civilizados, siempre que no se opongan las prácticas de ellos a algunos de los artículos del presente Tratado, que debe ser la primera y más inviolable regla de ambos gobiernos”, reza el primer artículo de este tratado.

En las 14 disposiciones del documento quedaron definidas las reglas del juego, según las cuales se establecen la igualdad de condiciones en el campo de batalla para las partes beligerantes, la justicia para los prisioneros de guerra y un justo reconocimiento a los caídos en las contiendas.

Finalizada la reunión, Bolívar y Morillo expusieron al público los resultados del encuentro, el cual representó un gran paso para el cese de la guerra.

Por los testimonios se pudo conocer el júbilo y agrado con el que fueron recibidos en el seno del alto mando militar los acuerdos establecidos en el tratado firmado la noche del 26 de noviembre.

“La firma de este Tratado representa un gran paso para la consolidación de la construcción de una República independiente, en la que hombres y mujeres no sean víctimas de la soberbia de gobernantes déspotas que olvidaron que todos nacimos en libertad, por ende debemos cortar las cadenas que nos oprimen y mantenernos en la lucha bajo igualdad de condiciones”, aseveró el Libertador a propósito de la invitación que le hizo Morillo para celebrar los convenios en Santa Ana.


Como señal de buena voluntad, ambos generales decidieron que la fecha debía ser inmortalizada con un monumento que recordase a las generaciones futuras el día en que España y la República de Colombia dieron el primer paso firme hacia la paz. 

Asignación: 

Elaborar un infograma en láminas de papel bond, en base al texto reflejado anteriormente. Se recomienda hacer uso de imagen varias que se relaciones con el tema de estudio y a través de las cuales se pueda visualizar la información. De igual manera, hacer uso de las recomendaciones dadas en clase recordando hacer uso efectivo de la ortografía y caligrafía, y desarrollando al máximo la creatividad. 

Exitos....!!!!!

Información complementaria

¿qué es un infograma?

Un infograma es una representación visual de los propios textos; en la que intervienen descripciones, narraciones o interpretaciones, presentadas de manera gráfica normalmente figurativa, que pueden o no coincidir con grafismos abstractos y/o sonidos. La infografía nació como un medio de transmitir información gráficamente. Los mapas, gráficos, viñetas, etc. son infogramas; es decir, partes de la infografía, con la que se permite a estos una información completa aunque pueda ser complementaria o de síntesis.

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