jueves, 5 de junio de 2014

PENSAMIENTO ÉTICO DE SIMÓN BOLÍVAR

Se dice que la Ética es aquella ciencia que estudia las cosas por sus causas, universales y necesarias, se dedica al estudio de los actos humanos. Todo acto humano que no se realice por medio de la voluntad de la persona y que esté ausente de libertad, no ingresan en el estudio o campo de la ética.
La base ética en la que se fundamentó Bolívar da muestra de que quienes liberaron nuestra patria son hombres que alcanzaron esas posiciones tras una sólida educación, obtenida con el estudio y la dedicación al servicio.
El pensamiento ético de Simón Bolívar, tiene un alcance universal y una gran riqueza ideológica que se materializa en la trascendencia de sus ideas trazando un escenario histórico cultural en el que se desarrollaron los nuevos Estados Nacionales. Plantea la dignificación social, el patriotismo y la independencia nacional; valores que están en la esencia misma de los proyectos que orientaron su acción liberadora.
Bolívar tuvo dentro de sus aspiraciones el logro de una patria nueva, no sólo por su riqueza material, sino por la grandeza del alma y del razonamiento de sus hombres. En la realización de este anhelo los valores morales se configuran como la fuerza propulsora hacia la perfección humana. De ahí su marcada connotación humanista.
La ética Bolivariana constituye la base fundamental de la educación y la ideología, encaminada a transformar la realidad social existente en función de un orden político consecuente y representativo del poder de todos. En este sentido, la ética siempre estuvo asociada a la independencia constituyendo el objetivo principal de su vida expresado en valores morales como el respeto, el patriotismo, la dignidad, el honor, la honradez que se configuran en un ideal educativo tendiente a la libertad social y personal.
El cultivo Bolivariano de la idea de la libertad e independencia estuvo muy vinculado a la educación y la cultura, ambas muy deterioradas en los pueblos latinoamericanos y de lo cual da fe en el Discurso de Angostura, el 15 de Febrero de 1819: “Uncido el Pueblo Americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía, y del vicio, no hemos podido adquirir, ni saber, ni poder, ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido, y los ejemplos que hemos estudiados, son los más destructores. Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición…”
Bolívar fue uno de los primeros en analizar la realidad social latinoamericana, considerando a la educación como una necesidad para el ejercicio de la vida pública vista en dos direcciones: la primera, en la educación que ha de tener el gobernante para orientar los destinos de su nación; y la segunda, en la visión que ha de tener el gobierno para potenciar en los ciudadanos una vida con templanza, sabiduría, y valores morales legítimos.
La justicia para Bolívar, era la virtud esencial, siendo ésta el establecimiento de un nuevo orden que ha de tener eres humanos, la oportunidad y la condición externa para una buena vida.
El logro de la justicia a costa de sacrificio personal es la más elevada virtud que Bolívar tuvo como revolucionario entregado a una causa que lo acompaño en su vida y sus concepciones alumbrado por el sentido de entrega a la patria y a los ideales más legítimos que haya defendido.
En síntesis, Simón Bolívar tuvo un pensamiento ético consagrado en la aspiración de la independencia y la libertad continental, no es éste precisamente un sistema de normas y principios coherentemente fundamentado y articulado es sencillamente un torrente de ideas que van emanando en sus escritos y discurso y que fueron madurando en su vida cotidiana dejando para la posteridad lecciones morales concretas que lo ha inmortalizado para siempre.
Por la trascendencia de sus ideales, Simón Bolívar seguirá siendo paradigmas de los pueblos latinoamericanos que aún tienen el desafío de hacer realidad sus sueños de lograr una América libre e independiente, en el marco de la gigantesca crisis que compartimos con todos los pueblos de la Tierra.

Asignación: 

Elaborar un cuadro esquemático donde representen frases celebres del Libertador y que a su vez reflejen lo relativo a la moral y la ética concebida por Bolívar. Dicho cuadro debe ser elaborado en equipos de trabajo de tres (3) integrantes cada uno y debe ser defendido ante el profesor y demás integrantes de la sección. El mismo debe contener por lo menos diez (10) frases de las señaladas más abajo.
Los criterios a seguir para configurar el cuadro esquemático son los que se ejemplifican a continuación
  1. PENSAMIENTO O FRASE CELEBRE (copiar la frase escogida)
  2. TIPO DE DOCUMENTO (señalar que tipo de documento es: Carta, discurso, decreto entre otros.)
  3. FECHA (fecha del documento)
  4. LUGAR (lugar donde se firmó, redactó o pronunció)
  5. INTERPRETACIÓN (que significado tiene para ustedes la frase escogida)

Ejemplo de cuadro esquemático:


PENSAMIENTO O FRASE CELEBRE
FECHA
LUGAR
TIPO DE DOCUMENTO
INTERPRETACIÓN
1
Las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad.
15 de febrero de 1819
Angostura (hoy Ciudad Bolívar)
Discurso pronunciado ante el congreso de angostura
En este breve extracto del discurso de Angostura el Libertador se refiere a las buenas costumbres como un elemento vital para el hombre y la sociedad, pues a raíz de la aplicación de buenos actos, y no a través de la fuerza, se consagra la justicia.

 

FRASES CELEBRE DE BOLÍVAR EN DISTINTOS DISCURSOS, CARTAS Y ESCRITOS VARIOS
1
Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.
2
Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos.
3
Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi patria.
4
En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política.
5
Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno. Es defensor de su libertad.
6
Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad.
7
Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al fin no existiría.
8
La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.
9
Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.
10
Los beneficios que se hacen hoy, se reciben mañana, porque Dios premia la virtud en este mundo mismo.
11
La justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella se sostiene la igualdad y la libertad.
12
Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.
13
El ajedrez es un juego útil y honesto, indispensable en la educación de la juventud
14
Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios.
15
La educación forma al hombre moral, y para formar un legislador se necesita ciertamente educarlo en una escuela de moral, de justicia y de leyes. 
16
En moral como en política hay reglas que no se deben traspasar, pues su violación suele costar caro. 
17
La esclavitud es hija de tinieblas, un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción.
18
El hombre de bien y de valor debe ser indiferente a los choques de la mala suerte.
19
Sin moral republicana no puede haber gobierno libre. 
20
El arte de vencer se aprende en las derrotas.
21
Es difícil hacer justicia a quien nos ha ofendido.
22
Tengo en más un soldado de la ley que al conquistador del universo. 
23
La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.
24
Tengamos una conciencia recta y dejemos al tiempo hacer prodigios. 
25
El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone
26
Tomemos de Atenas su Areópago y los guardianes de las costumbres y de las leyes. 
27
Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral.
28
La destrucción de la moral pública causa bien pronto la disolución del Estado. 
29
Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria.
30
Nada, sino las malas acciones, deben molestar a los hombres
31
Yo he hecho lo que he podido por el bien de los hombres y de los buenos principios
32
Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable.